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Alom (Maya)

No es reconocida como una única deidad resaltante, esto se debe a que generalmente los Mayas alababan a las divinidades femeninas en su totalidad, ya que estas se apoyaban para lograr los objetivos propuestos por los dioses, sin embargo  Alom  fue una de las primeras pobladoras en el territorio, esta concebía a los hijos junto a Qaholom quién los engendraba.

Xtabay (Maya)

Según cuenta la leyenda, en un pueblo vivían dos hermosas hermanas,  Xtabay  quien era conocida por todos como una mujer pecaminosa, que disfrutaba del placer carnal y compartía su cuerpo y belleza a cuan hombre se le acercase; por otro lado, estaba Utz-Colel, quien al igual de bella, era amada por todos por su aparente dulzura y buen portar. Sin embargo,  Xtabay  no sólo compartía su amor con los hombres; su desapercibido corazón y nobleza era tal, que ayudaba al necesitado, al enfermo, a los animales; sin buscar nada a cambio, sólo gratitud. En cambio, su hermana Utz-Colel, por fuera era dulce, pero por dentro era agría; le daba asco los enfermos, los animales y jamás ayudaría a alguien y menos sin nada a cambio. Un día  Xtabay  murió; nadie se dio cuenta hasta que el pueblo quedó impregnado de un olor a flores proveniente de su cuerpo inerte. Los pueblerinos no podían creerlo, y mucho menos Utz-Colel, quien, envidiando a su hermana, aseguró que el día de su muerte, su cuerpo oler

Ixquic (Maya)

Ixquic  era la joven hija de Cuchumaquic señor del inframundo o Xibalbá, según la mitología maya, ella después de haber oído la historia del dios Hum-Hunahpú quien fue transformado en árbol, sintió gran curiosidad y visitó clandestinamente el lugar en el que se encontraba a fin de probar sus frutos. Una vez en el sitio  Ixquic  decide probar los frutos del árbol, que no eran más que calaveras, hasta que la cabeza de Hun-Hunahpú le escupió saliva en la palma de la mano, y ésta quedó embarazada. El padre de  Ixquic , al enterarse del embarazo de su hija, decide sentenciarla a muerte por deshonra, ya que para ese entonces la virginidad de una mujer era propiedad del hombre y ésta no podía disponer de ella; Sin embargo, ella logra huir con su suegra y da a luz a dos gemelos:  Hunahpú  e  Ixbalanqué , quienes en un futuro realizan grandes hazañas al derrotar a los señores de la muerte y se convirtieron en la luna y el sol.

Chac Bolay (Maya)

Chac Bolay  era el dios jaguar, se le relacionaba con el señor de la muerte, Yum Cimil; de acuerdo a los mayas él era el patrón del día Akbal, que representaba la oscuridad, el cual era el séptimo día del calendario. Los mayas afirmaban que el dios del sol por las noches se transformaba en jaguar para poder viajar por la oscuridad por el mundo de los muertos, es por ello que  Chac Bolay  estaba relacionado con el sol y el inframundo. Esta deidad se caracterizaba por presentar una cabeza de jaguar, con un mechón de cabello de medio lado, con los incisivos hacia afuera y cuyo cuerpo estaba cubierto de manchas que simbolizaban el cielo en la noche con sus estrellas.

Yum Kimil (Maya)

Yum Kimil  forma parte de los  dioses mayas  más temerarios, pues era el dios de la muerte, quién poseía más dominio en todo el infierno. El dios tenía una apariencia muy propia y llamativa, sin embargo a lo largo del tiempo algunos habitantes de la región maya lo asimilaban con algunos animales. Los animales que representaban a este ser omnipotente eran los búhos, perros y jaguares, ya que estos son un símbolo de autoridad, por ende fueron tomados como una figura para identificar al dios  Yum Kimil . En la mitología maya, donde se encuentran las deidades más grandes para esta región; resalta el dios  Yum Kimil,  por ser el dominante del inframundo. La historia cuenta que este dios era el responsable de la muerte de los enfermos; en la mayoría de los casos estos  no fallecían por la enfermedad, sino porque el terrorífico dios maya los arrastraba a Xibalbá (el infierno) en donde los asesinaba.

Adad (Azteca)

En las escrituras antiguas de la  mitología de Mesopotamia  se puede encontrar que se referían a  Adad  como “Ishkur”, el cual era un término que se le daba a este dios, por ser el hijo de  Anu . Anu o An, el dios de los cielos, señor de las constelaciones y rey de los dioses, era el padre de Adad. La esposa de An era Ki, la diosas de la tierra y era la madre de Adad. La diosa de los granos y la fertilidad del cultivo, Šala, fue la esposa de Adad, estos dioses eran venerados por su poder un el cultivo, junto a ellos se le veneraba al dios dragón del pez y de la pesca. Juntos, tuvieron un hijo llamado Gibil o Girra, que era el dios responsable de las quema de los campos, debido a que era el dios del fuego. También era venerado por su sabiduría, pues se decía que poseía tanta como la de todos los dioses.

Tonatiuh (Azteca)

Tonatiuh  fue conocido en la mitología azteca como el dios del sol, y se le consideró como líder del cielo por el pueblo méxica, incluso se le conoció como el quinto sol, pues los aztecas tenían la creencia de que él asumió el control cuando el cuarto sol había sido expulsado del cielo, además creían que cada sol era un dios distinto. Un mito méxica cuenta que tras la muerte del cuarto sol comenzaron a buscar el quinto y nuevo sol, encontraron dos dioses que fueron posibles candidatos, los cuales eran Tecusiztécatl que era un cobarde pero bastante orgulloso de él mismo y Nanahuatzin ( Tonatiuh ) que era un dios pobre pero muy noble. Al sentarse frente a la fogata de los sacrificios llamado pira, los  dioses aztecas comentaron que tenían que hacer el sacrificio en la misma pira.

Ometéotl (Azteca)

Entre los  dioses Aztecas , Ometéotl  era la deidad que representaba la dualidad, este dios simbolizaba los polos opuestos, el día y la noche, lo positivo y lo negativo, la creación y la destrucción, masculino y femenino, fuego y agua, blanco y negro, entre otros. El dios antagónico poseía una parte masculina llamada  Ometecuhtli  “el señor de la dualidad”, así como también su lado femenino era  Omecihuatl  “la señora de la dualidad”, por consiguiente ambos representaban a la pareja creadora, es decir los  dioses Aztecas  de la creación y la vida. Ometéotl  vivía en Omeyocan siendo el punto más alto del cielo,  donde se encontraba la dualidad creadora de todo lo existente, por su parte el cielo representaba su lado masculino durante el día, pero durante la noche representaba su parte femenina. La deidad dual como le llamaban, se creó a sí mismo de la nada, por eso era llamado Moyocoyani, también se le denominaba dios verdadero debido a que se autoformó, es por ello que  Ometéotl 

Thaloc (Azteca)

Tlaloc  dios azteca de la lluvia, hace parte de los  dioses aztecas  de la tierra, siendo muy conocido por su facultad para dominar el agua y proveer el líquido vital o también llamado licor de la tierra que contribuía al crecimiento de los cultivos de maíz. Se le invocaba también para agradecer su intervención cuando las cosechas eran exitosas y en aquellas épocas donde la sequía se apoderaba de los campos.  Para la   mitología azteca   este dios era el rey de los fenómenos atmosféricos, así que su poder era digno de grandes honores y sacrificios tanto de animales como de seres humanos pues la comunidad dependía del buen desempeño de estos para la prosperidad de su agricultura.

Chalchiuhtlicue (Azteca)

Chalchiuhtlicue,  forma parte de los  dioses aztecas , conocida como   “la que tiene su falda de piedras preciosas”,  es la deidad de las corrientes de las aguas vivas, los ríos, lagos y mares, sin embargo, otros le atribuyen ser la diosa del amor, es venerada en toda la cultura mesoamericana, pues se le conoce como la protectora de los nacimientos y bautismos. Se conoce como la diosa del amor pues en la  mitología azteca,  existe una historia que narra que  Chalchiuhtlicue,  fue la deidad reinante cuándo el mundo quedó cubierto de agua, luego de una imparable inundación, en la cual los hombres fueron convertidos en peces, para evitar que su especie desapareciera. Es representada con la figura de una indígena con rasgos hermosos, vestimenta llamativa y elegante, propia de su cultura; llamada huipil, posee una falda de color esmeralda, la cual representa el agua que se distribuye en el océano, mares, ríos, y lagos. Asímismo en el agua de su falda flotan bebés; de ambos géneros.

Tonacacihuatl (Azteca)

Tonacacihuatl  es la deidad femenina que junto a Tonacatecuhtli, son considerados los  dioses aztecas  de la creación natural, sus nombres se traducen como  nuestro sustento,  a estos se les atribuye la creación de la civilización azteca. Al ser la diosa creación,  Tonacacihuatl  era encargada de la copulación, concepción, nacimiento y parto, por ello en la mitología azteca se le conoce como la vieja madre.  A  Tonacacihuatl  se le atribuía el poder de la fertilidad, por lo tanto, las habitantes de la región azteca se dirigían a esta con la finalidad de que les apoyara al momento de la concepción. Se dice que  Tonacacihuatl  también era conocida bajo el nombre de Xochiquetzal, traducido como  flor hermosa,  según la  mitología azteca   Tonacacihuatl  era una de las deidades más preciosas y amorosas.

Otontecuhtli (Azteca)

Otontecuhtli  era el dios del fuego entre los  dioses Aztecas , esta deidad tenía relación con el mundo de los muertos, en especial en el ritual llamado  Xocotl Uetzi,  ya que representaba el alma de los sacrificados y de los guerreros muertos, quienes bajaban a la tierra luego de acompañar al sol. El dios  Otontecuhtli , presentaba bandas negras pintadas en la cara, a la altura de los ojos y la boca, cabello de papel y sobre él una mariposa obsidiana, además llevaba en los pies cascabeles y campanillas y en la mano sostenía una flecha de cactus. Adicionalmente, el dios del fuego se manifestaba en forma de un pájaro llamado  Xocotl  que quiere decir “que cae”, el cual simbolizaba dichos muertos.  La deidad  Otontecuhtli  era el dios de Xocotitlan la ciudad principal de los mazahuas, familia de los otomíes, quienes tenían una estrecha relación con el fuego y el mundo de los muertos Otontecuhtli  era un dios guerrero,   encargado de la peregrinación en la cueva de Chiapan y otros

Yamaya (Japonesa)

Hace miles de años, se creía que en Japón los humanos, dioses y bestias convivían en armonía, compartiendo la tierra. Los dioses ayudaban con sus poderes a los hombres y éstos, como gratitud, ofrecían sacrificios; mientras que las bestias no entorpecían ni molestaban. Pero este equilibrio se rompió cuando el primer rey de los dioses, denominado Izanagi, fue a la guerra en contra de su esposa Izanami, y ya nada volvería a ser igual. Como consecuencia de esta nefasta guerra trajo, nacieron nuevos seres malvados: los Oni, que fueron utilizados como soldados, y los dragones, que –según cuenta la leyenda- provenían de las plantas que absorbían la sangre derramada de los dioses. Asimismo, la guerra fue la causa de que la maldad aflorara dentro de muchos de los dioses. De todos estos seres malvados, Yamata no Orochi, el dragón de las ocho cabezas y ocho colas, fue el más famoso de todos. Éste les exigía a los cuidadanos de Izumo que sacrificasen ocho doncellas cada luna llena o de lo cont

Onis (Japonesa)

Toda cultura posee su colección privada de monstruos y la  mitologia japonesa  no es la excepción. En  Japón , los  Onis  son las criaturas que representan a los demonios u ogros occidentales y son personajes populares en el arte japonés. Generalmente, los  onis  son representados con formas antropomorfas, si bien gigantes, con garras y colmillos afiladas, muy velludos y con dos cuernos en la cabeza; algunas veces se los han mostrado con muchos ojos y dedos. Su piel puede ser roja, azul, negra, rosa y verde, pero su bestial apariencia resalta más aún por las pieles de tigre que suelen vestir y los garrotes llamados  kanabō  que alzan en sus manos, simbolizando a la vez la fuerza. La mayoría de los  onis  representan las fuerzas malignas que causan las desgracias, roban las almas y a personas inocentes. Pero existen muchos tipos de  onis . Se dice que los cuernos les producen un gran dolor, y por ello, los de un solo cuerno son más traviesos, mientras que los de dos son más violent

Kitsune (Japonesa)

En Japón,  kitsune  significa  zorro , y representa a un espíritu del bosque con forma de zorro que se encarga de cuidar los bosques y las aldeas. Su origen se remonta al Antiguo Japón, cuando estos animales vivían en armonía con los humanos, derivando un sinfin de leyendas. Kitsune  es una figura importante en la  mitología japonesa , pues se cree que el zorro es un ser inteligente con habilidades mágicas que se incrementan con la edad, al igual que sus conocimientos. Mientras más viejo, mas sabio y poderoso es, y su cantidad de colar aumenta, llegando a nueve en total como el más poderoso de ellos. El  kitsune  es metamorfo, o sea, puede convertirse en una joven y bella mujer, en un hombre anciano, o incluso emular la apariencia de algún ser humano específico. En esta forma, suele hacer travesuras con las personas, pero como animal su papel es de guardián. Según algunas leyendas, a los  kitsune  se les complica esconder sus colas cuando se transforman en personas y sus sombras m

Tengu (Japonesa)

Los  tengu  son  duendes  de las montañas y los bosques de Japón. Su aspecto ha ido evolucionando con el tiempo: al principio se les imaginaba como pájaros sobrenaturales (con forma de cuervo o ave rapaz); a partir del siglo VIII adoptan apariencia híbrida entre humano y ave, y más tarde una figura casi por completo humana, en la cual de su pasado ornitológico solo quedan las alas y una nariz aguileña de tamaño desproporcionado. Bajo todas estas formas aparecen en las  leyendas . Los tengu poseen ciertos poderes mágicos, destacando sobre todo en la evocación de complejas ilusiones que parecen reales. Pueden disfrazarse de ser humano, de monje generalmente. Pero lo más curioso acerca de ellos tal vez sea su condición de supremos espadachines. En ocasiones enseñan su arte a los héroes de algunas narraciones, y, según ciertas leyendas, el arte marcial del  jiujitsu  procedería de este magisterio. Su carácter resulta huraño, desabrido y pendenciero. Poseen además un peculiar sentido d

Namazu (Japonesa)

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Cuentan las antiguas leyendas de Japón que el responsable de que la tierra se mueva provocando terremotos y tsunamis es Namazu, un siluro gigantesco que habita bajo tierra. Namazu es una criatura pertenciente a los yokai o monstruos mitológicos japoneses, asociado a los desastres y a todo tipo de desgracias. Pero antes de que Namazu se convirtiera en un horrible y gigantesco pez, en la tradición más antigua se lo conocía con el nombre de Sakana mono-iu, su tamaño era normal y tenía la capacidad de comunicarse con los humanos, incluso de transformarse en uno de ellos. Gobernaban las aguas y se decía que el la persona que osara capturarlo sufriría la más horrible de las desgracias. Namazu, como dios de los terremotos, es dueño de una fuerza incontrolable y tan sólo el dios Kashima puede con él. Al gran saluro, o pez gato, le encanta causar estragos con los movimientos de su cola gigante. Para frenar el mal genio de Namazu, Kashima, una deidad que protege a los japoneses de

Yamamba (Japonesa)

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La leyenda japonesa de Yamamba (Yoma-uba) es una de esas leyendas que siguen teniendo presencia en la cultura japonesa. Un ser horrible capaz de devorar de un bocado a los caminantes extraviados en caminos y montañas. Cuentan que este ser no es más que un alma atormentada fruto de los abandonos de ancianos que se sucedieron en Japón en épocas de hambruna. Otros aseguran que es un viejo demonio de la mitología japonesa que habita en el fondo de las montañas. Es capaz de cambiar su aspecto dependiendo del momento, un arma que le confiere poder a la hora de atraer a sus víctimas. Pero su verdadero rostro es nauseabundo, una mujer demacrada y marchita con cabellos muy largos. Muchas veces se representa con una boca enorme que le cubre toda la cara, otras con una boca en la parte posterior de la cabeza capaz de tragarse a una persona en un instante. Podrá por tanto atraer a sus víctimas con un aspecto atractivo, incluso convirtiéndose en la persona amada, o por el contrario

Amaterasu y Susanoo (Japonesa)

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La mitología japonesa cuenta que Izanagi, tras encerrar definitivamente a Izanami en el inframundo, decidió lavar su cara para refrescarse y descansar de los trágicos episodios vividos hasta el momento (el origen de la muerte en la mitología japonesa). En el momento en el que Izanagi estaba relajándose en unas tranquilas aguas termales, al mismo tiempo que intentaba meditar sobre todo lo que había pasado, nacieron tres dioses. Tres de los dioses más importantes dentro de la mitología japonesa. Estos fueron Amaterasu (que nació cuando se secaba el ojo izquierdo), Tsukuyomi (cuando se secaba el ojo derecho) y Susanoo (que nació directamente de su nariz). Tras este nacimiento inesperado, Izanagi decidió que debería dividir los poderes del mundo entre estos hijos suyos. Así pues, a Amaterasu se le entregó el sol y el cielo, a Tsukuyomi se le hizo entrega de la luna y la noche y a Susanoo el poder sobre los océanos. A pesar de este reparto, cuenta la leyenda que Susanoo no estaba muy

Origen mitologico de los tsunamis (Japonesa)

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Según cuenta la mitología japonesa el único responsable de los tsunamis que han asolado la isla durante su historia es Amemasu. Este ser era lo que comúnmente se conoce como Yokai, un Yokai con forma de ballena y con unas medidas descomunales. Éste vivía en el entonces lago Mashu, bloqueando con su cuerpo la entrada de las aguas del Pacífico. Cuenta la leyenda que hace miles y miles de años, un precioso y delicado ciervo bebía de las mansas aguas del entonces lago Mashu. Sin más, el Yokai Amemasu salió a la superficie con las fauces abiertas para engullir a dicho cervatillo. Tenía tanta ansia por comérselo que se olvidó de masticarlo, por tanto, el ciervo entró en su estomago vivo. Al parecer, el cervatillo lloró dentro del animal unas lágrimas tan puras que destrozaron el estomago de Amemasu. Su poderoso llanto abrió un agujero en la tripa de la ballena matando a la misma y permitiendo salir al animal cautivo. Un pájaro que pasaba por allí observó atónito el trágico fi

Yokai (Japonesa)

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Dentro de la Mitología de Japón nos encontramos con una serie de dispares criaturas conocidas como Yokai (Yōkai), que se puede traducir como “monstruos” o “apariciones”. Lo más peculiar de estas extrañas apariciones es la gran diferencia entre ellos, y pueden ser inofensivos, enternecedores, aterradores o incluso peligrosos, y cuentan con la ventaja de ser inmunes a cualquier ataque por parte de las personas normales. También tienden a comportarse de manera arrogante con los humanos, y debido a su manera diferente de ver el mundo, lo más probable es que terminemos teniendo problemas si no los evitamos. Según la tradición, si queremos librarnos de un Yokai deberemos recurrir o a un experto o a un monje que cuente con la bendición de Buda, aunque afortunadamente muchos de ellos habitan en zonas aisladas y evitan todo contacto con las personas. También hay algunos que consiguen convivir con los humanos de manera pacífica, y otros que se relacionan para engendrar seres mitad humano y

Hachiman (Japonesa)

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Hachiman  es considerado como el dios de los guerreros samurai (no de la guerra) y del tiro con arco dentro de la  mitología japonesa  aunque curiosamente su origen no se encuentra en los escritos clásicos japoneses, siendo el mito creado tras el fallecimiento del primer emperador Ojín, quien fue ascendido a deidad y rebautizado. Su origen último está en la fusión entre el dios sintoísta de la guerra y las creencias budistas procedentes de China, país en el que es conocido como Gran bodhisattva Hachiman, protector de los devotos del Sutra del Loto. Las corrientes sintoístas de Japón le consideran además como el dios de la agricultura y el protector de Japón, encargado de mantener la paz, la prosperidad y la felicidad de sus habitantes. La paloma es el animal que le representa y también el que le sirve como mensajero. Durante las batallas se hacían sonar los tambores tradicionales llamados Odaiko y se creía que el espíritu de Hachiman habitaba en el sonido producto de los tambores y

Sedna (Inuit)

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Sedna era una muchacha que al llegar a la edad casadera, había rechazado a todos sus pretendientes. Para castigarla, su padre la casó con un perro y la envió a vivir a una isla cercana. Un día, cuando su marido-perro se hallaba fuera de la casa, arribó en la isla un barco a bordo del cual viajaba un apuesto joven. Éste la llamó y seduciéndola con palabras llenas de promesas y tesoros, consiguió que la muchacha subiera al barco y se escapara con él. Tras un largo viaje, llegaron a las tierras del joven y tras contraer matrimonio, Sedna descubrió quién era en realidad su nuevo marido; un petrel, un ave marina, con la capacidad de adoptar forma humana. Sedna, asustada, quiso escapar. Entretanto, el padre de Sedna, había emprendido la búsqueda de su hija, desesperado. Al fin, llegó a las tierras del petrel y encontró a su hija, a la que escondió detrás de unas rocas y esperó a que su marido se fuera de casa en busca de pesca. cuando éste hubo abandonado su morada, Sedna y su padre

Las cataratas de Iguazú (Guaraní)

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Cuenta la leyenda guaraní que hace muchos años, vivía en el río Iguazú una gran serpiente llamada Boi. Una vez al año, los indígenas guaraníes debían ofrecer a la serpiente una bella doncella, arrojándola al río. A este ritual acudían todas las tribus de la zona y cierto año, el jefe de una de esas tribus fue Tarobá. Éste, al conocer a la muchacha a la que se debía sacrificar, se enamoró. Tarobá intentó convencer a los ancianos de la tribu para que no sacrificaran a Naipí, como se llamaba la joven, pero no consiguió su cometido; Naipí sería sacrificada. Pero Tarobá no se rindió, y la noche antes del sacrificio, raptó a Naipí. Juntos se subieron a una canoa y navegaron por el río Iguazú. Enterada de lo sucedido, la serpiente, colérica, partió con su cuerpo el río en dos, dando lugar a las cataratas. Tarobá y Naipí quedaron atrapados. Boi convirtió a Tarobá en un árbol, justo encima de las cataratas y la caída de éstas estaba formada por la cabellera de Naipí. Hecho esto, la diosa

Hércules y Caco (Romana)

El mito de Hércules y Caco expresa la inserción gradual de la cultura helenística en las primitivas culturas itàlicas: Heracles es el semidiós, un símbolo de coraje y fuerza, pero también de la humanidad y generosidad, que se opone a el monstruoso Caco, pastor y incivilizado hijo del Dios Vulcano. Los historiadores romanos – Virgilio, Ovidio y Livio - que nos refieren eventos arcaicos, a través de la figura de Heracles queren poner a un continuum entre la civilización griega y romana, y por esto el hijo semidiós de Zeus se reúne y choca con las deidades italicas que, si no logra dominar, destruye. Según la mitología griega, Heracles llega en Latium vetus regresando de Iberia, despuès su décimo esfuerzo, con los bueyes que llevó a Gerión. El se detuvo en el templo de Diosa Flora, en las laderas de la colina del Aventino, para beber pero la diosa el negò porque el agua era sagrada y solo para las mujeres; Hércules lleno de ira decidiò construir un altar para sacrificios donde a las mu

Los Dioscuros (Romana)

Las tres columnas solitarias en el Foro testifican después de 2500 años, el culto de Roma por los Castores Divinos, los Dioscuros, los héroes que conquistaron la inmortalidad y de vivir para siempre en el cielo en forma de la constelación de Géminis. El mito de los gemelos nace en Grecia y sus historia se entrelaza con muchas otras del mito: son los hijos de Zeus y Leda; ellos son educados como hijos de Tíndaro, esposo de Leda y mítico rey de Esparta; son hermanos de la hermosa Helena por la que estallò la guerra de Troya y Clitemnestra, esposa de Agamenón; son parte de los Argonautas que acompañaron a Jasón en la Cólquida a la conquista del vellocino de oro; raptan y luego se casan a Ilaira y Febe; derrotan en lucha Teseo que había raptado a Elena y después de esta prueba de valor y audacia, Zeus les da la inmortalidad. Hasta entonces sólo habían sido unos esplendidos atletas: Cástor era un luchador y Pólux era un boxeador; convertidos en inmortales siempre estarán acompañados de un c

Las Ninfas de la isla flotante (Romana)

En Alta Sabina , la cuenca hidrogràfica más grande de Europa, los antiguos habían puesto el reino de los dioses del agua fluvial y Plinio había nombrado Nemora Vacunae, el bosque de Vacuna, la gran extensión silvestre de las montañas que estaban alrededor de  Lacus Cutiliae ; Vacuna era la diosa Sabina de las aguas, de la naturaleza, de los bosques y de la fertilidad, sino que también era la diosa del descanso. En Nemora Vacunae había una fuente de la que fluía un agua saludable que alimentaba un lago llamado  Lacus Cutiliae  (ahora Lago de Paterno), donde las aguas medicamentosas del manantial creaban un paisaje particular. El  Lacus Cutiliae  todavía era misterioso, porque no se podía ver desde donde fluía el agua y la forma en que salió, porque no se veian ríos, ahora se sabe que el lago estaba alimentado por una flujo de agua subterránea que corre a los 54 metros de profundidad. De  Lacus Cutiliae  también dice Varrón en una obra perdida y, debido a su posición en la península ita

Heracles (Romana)

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El mito de Hércules es el cuento de la aspiración que desde lostiempos arcaicos empuja al hombre a la perfección. Nació como un semidiós para dominar el mundo humano al que pertenece como hijo de Alcmena, pero en potencia él es un Dios como su padre Júpiter y para esto puede aspirar a la inmortalidad; para alcanzarla deberá seguir un camino de conocimiento y saber que se conoce como "Los Doce Trabajos de Hércules". Las doce empresas a las que su maestro Euristeo lo obliga -según algunas versiones su primo, instigado por Hera / Juno, para obstaculizarlo le asigna tareas imposibles, los 12 trabajos- son otros tantos pasos hasta el conocimiento, el único que puede asegurar el ascenso a Olympus y la inmortalidad. Una de las "labores" menos sangrientas que se le imponen a Héracles ( o Hércules) es la captura de la cierva de Cerinea que vivió en Enoe (tierra del vino), la última tierra donde se veneraba a Artemisa; es su cuarto trabajo y no debe matar al venado sino captu

La Casa Embrujada (Costa Rica)

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Esta mansión en Tacares de Grecia, llama la atención de todos los viajeros por su suntuosidad y abandono. Los lugareños tampoco pueden dejar de admirarla, pero por otro importante motivo, ellos aseguran que en esta casa asustan. Al indagar con los vecinos, me contaron que perteneció a un señor muy adinerado, que en su tiempo, fue conocido como: “Chancho de Oro”. Según la leyenda, en la parte superior de la casa vivía don Chancho con su señora esposa, mientras que en el primer piso del inmueble, vivía una hermosa joven. Algunos caminantes reportan haber visto, en la casa desocupada, el fantasma de una niña, que mostrando un rostro angustiado, se asoma por la ventana del segundo piso, viste a la antigua con encajes y con trenzas, una versión asegura que se trata del espíritu de una niña, cuyo nacimiento se mantuvo en secreto, padeciendo de una extraña y grave enfermedad, vivió enclaustrada, después falleció y fue enterrada en la misma propiedad. Según dicen, don Chancho tenia casa