Su historia está plasmada dentro del manuscrito de Huarochirí. En él, se narra lo siguiente: Dicen que, en tiempos muy antiguos, el dios Cuniraya Huiracocha , convertido en hombre de aspecto pobre, andaba paseando con su capa y su cusma hechas harapos. Sin reconocerlo, algunos hombres lo trataban de mendigo andrajoso. Sin embargo, este hombre daba vida a todas las comunidades. Con su sola palabra, preparaba el terreno para las chacras y consolidaba los andenes . Con nada más que arrojar una flor de cañaveral llamado pupuna (objeto comparado a una lanza ) abría un acueducto desde su fuente . De esta manera, Cuniraya iba realizando toda clase de hazañas y hacía palidecer a los demás dioses y/o huacas locales con su sabiduría . Había una vez una mujer llamada Cahuillaca que también era huaca . La dicha Cahuillaca era todavía una doncella y era dueña de cautivante b...